¿Recuerditos o pedota?
Ya he escrito en ocasiones anteriores sobre mis experiencias con el alcohol. Hoy, a pesar de que no me gusta mucho hablar de mi vida personal en mi blog, contaré una de las anécdotas menos agradables sobre esos excesos que viví en algún momento de mi camino.
Antes que nada, les quiero comentar que esto no son lecciones sobre como agarrar la peda. Más bien, me gustaría que al leer mis experiencias pudieran experimentar un poco en cabeza ajena y ver que no es nada agradable estar agarrando la peda. Muchos dicen que no lo hacen a lo pendejo pero seamos sinceros: cuando estás en pleno desmadre te puede importar muy poco si te sigues hasta acabar hasta la madre. A menos que vengas manejando pero si aún así te vale, ps resulta mucho peor.

Una de las cosas que me he dado cuenta sobre mí, es que parece ser que proceso las sustancias ajenas bastante bien. El segundo Red Bull que me tomé en mi vida ya no tuvo el mismo efecto que el primero; las mejores vitaminas que he tomado en mi vida funcionaron bien el primer día, más o menos el segundo y al tercero ya no me hicieron ni cosquillas. El café y la coca ya sólo me producen acidez en exceso pero ni me quitan el sueño ni me hacen nada. O sea, por un tiempo me joden o me ayudan pero al poco tiempo pierden efecto. Incluso el medicamento (exceptuando el Pepto) va perdiendo su efecto periódicamente o si lo uso constantemente. Debido a la misma situación, el alcohol ps no representaba tanto pedo para mí ya fuera tablas o mezcla. Obviamente, si era por demasiado tiempo ps era obvio que me iba a terminar por poner una peda muy cabrona. Creo que la que estoy por contar tal vez pudo llegar a una congestión.
Tenía yo la “tierna” edad de 18 años y era el día de mi graduación. Habían rentado un antro para fines de la celebración. Como el punto era agarrar los lugares chidos, unos cuates se fueron antes y yo me llevé a amigos míos y de mi ex (la de aquel momento, obvio). Llegamos todos en bola y los otros ya habían agarrado lugarcito. Uno bueno cerca de la barra y pista. Teníamos barra libre (¡!) y nos bajaron el precio de todo porque ya estaba todo prácticamente pagado. Todos muy contentos, pedimos dos botellas y nos las acabamos entre varios. Después, me jalé a una bolita de mis cuates y nos quedamos junto a la barra. De ahí, estuvimos tomando un rato. Un poco antes de irnos me empecé a sentir de la chingada. Ir al baño era un pedote y caminar derecho todavía más. Fatal. Si de por sí, la barra libre es peligrosísima, la de ese día fue aún más. Si vuelven a leer, se darán cuenta que dije que ya estaba todo pagado y que habían bajado de precio lo que se tomara por fuera– ¿agarraron la onda? Ps, les explico que todo estaba rebajado con gacho y mezclado con peor. Muy mal, terrible lo que me tomé ese día. Ya para salir ya venía de la chingada, me costaba trabajo tener los ojos abiertos, no podía sostenerme y sentía que me iba, que me desmayaba. Nos subimos al auto de mi cuate para que empezara a dejar gente. El pedo fue que cada centímetro que avanzaba, la comida que traía en el estómago iba subiendo también. El vocho de mi cuate tenía el respaldo hueco, o sea era sólo el marco. Total que sale toda la comida expulsada de mi estómago y va a caer en el cabello de la novia de mi cuate (amiga de mi ex) y además le mancho el auto. Se paró tan sólo unas cuantas cuadras adelante del antro por mi guácara. Yo quite a todo mundo y me bajé como pude. Corrí hasta donde había unos barriles como de basura y ahí mismo ¡MADRES CABRÓN! Seguí expulsando los contenidos del empaque hasta que ya no pude más. Me preguntaron si estaba mejor, asentí y me volví a subir al auto. Dejamos a unas cuantas personas más y cuando llegamos a casa de la chica que le tocó la guácara vieron que estaba muy mal y ahí creo que sí perdí un poco el conocimiento. Cuando me recuperé, ya me habían acostado en el sofá de la sala, me pusieron una cubeta junto a mí y estaba tratando de decir cosas en voz alta para no perderme de nuevo. El papá de la chica me vio súper mal y estaban a punto de pedir una ambulancia cuando me dieron café con un chingo de sal. Me lo tomé como pude y de inmediato volví el estómago aún más hasta que no quedó más que sacar. Después de cada guácara me daban agua mineral para que sacara todo el alcohol que pudiera. He ahí los peligros de las ya casi difuntas barras libres (aunque se diga que no, todavía existen dos que tres por ahí). Total, después del desmadre y cuando me vieron mejor, me tiraron una cobija encima y me dejaron dormir. Cuando me desperté, la ex me dijo que llamó a su casa para avisar que me había puesto terrible. Mis papás llamaron a su casa para ver por qué no llegaba y en su casa dijeron que no sabían nada. Luego, la ex llamó a mi jaula y dijo que habíamos tenido un problema y que por eso no llegábamos y que yo lo estaba arreglando todo. Obvio, el gorila ni se lo creyó y ya sabía que yo estaba pedísimo o que había hecho alguna pendejada. Pues en realidad fueron ambas. Cuando me levanté (sin cruda, pero con un sabor espantoso en la boca y un dolor en el estómago terrible) nos encaminamos a casa de ella y después me fui a la mía. Cuando llegúe la bronca no se hizo esperar: salió el gorila encabronadísimo y me corrió de la casa. La Gordis me esperó y me dio dinero para que me fuera a bañar a un lugar cerca de ahí y que luego regresara para hablar con el gori. Mientras me bañaba estaba pensando en que no había tomado tanto como para ponerme esa peda de miedo y ahí fue cuando me acordé… las palabras de algunos cuates más grandes que me dijeron ps sí wey, muchas veces en el antro obvio te van a dar tu tequila mega rebajado o mezclado con un alcohol más chafa y más peligroso. En la madre, igual y eso había sido lo que me puso hasta la madre (ya lo había dicho pero es parte de la historia).
Después de pedirle perdón al gorila, me valió madre y seguí mi vida como un vil escuincle menso. Una lección más pero una muy cabrona que casi me lleva al hospital. Luego les cuento una más cabrona que no me pasó a mí.
De nueva cuenta, espero que hayan aprendido algo con este post. Si tienen dudas o preguntas las pueden hacer a starrywings.blogsome@yahoo.com. Me gustaría leer su opinión para esta situación.
Por cierto, el Señor Jueves (que descansa cada viernes) les desea un excelente fin de semana. Yo me lo deseo también.



















































